Existe una fuerte analogía entre las herramientas de las brujas y su sexualidad; por mucho tiempo se nos ha hecho creer que las practicas de las brujas antiguas eran son solo mero conjunto de enseres y creencias místico-religiosas sin fundamento, ya que, desde luego, es clara la impronta ecléctica de estas practicas, cuales sincretizan el rito cristiano junto con el folclore primitivo del mundo de los espíritus. Desde mi punto de vista, esta magia en la que comulgaban las brujas no era sino la forma en la que tenían de convivir con los aspectos más sagrados de la naturaleza humana: por ejemplo, la varita de poder suele estar fabricada con la madera de cedro, pino, abedul o bien, dependiendo de la influencia que requiera el trabajo así se disponía de la materia, no obstante, esa madera envainada simboliza al hombre, el esperma, la energía masculina dosificadora, por tanto, en cada acto del taumaturgo que implique la varita de poder, se va narrando una historia de ardor,...
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