la energía de los eclipses y las lunaciones

ECLIPSES
Por milenios el mundo convivio con la amenaza de una gran penumbra a manos del sol o la luna, a este evento se le sumaron mitos, deificaciones y rituales que se destinaban a la liberación de su mal.
Dentro del análisis astrológico el eclipse no solo intenta recobrar la memoria colectiva del simbolismo cultural perenne, sino también trata de reintegrar la relación entre el ocultamiento y la verdad del hombre: hasta aquí podemos asimilar que se trata de analogías satíricas visualmente desengañadas de la realidad humana, aunque en sí la sombra no necesariamente es aquello visible para nosotros como una simple oscuridad ético-moral o psicológica (sitra ajra), sino que va más allá; incidiendo en la complicidad con la que idealizamos  los limites mentales fingiendo que son nuestros propios e intimos instintos de supervivencia [y en ellos la verdad], logrando esto solo ensombrecer la dinámica natural de las cosas, aparentemente. 
Dichos limites pueden ser mejor atendidos por la  metáfora talmúdica sobre el cuervo y paloma: cuando Noe quiso enviar un ave a la tierra para saber si estaba lista para arribar en ella, Noe mando al ejemplar macho del cuervo por su agilidad y agudeza en las alturas: tras seleccionarlo, el cuervo no dudo en dudar de las intenciones de Noe negándose a apearse del arca puesto a que, consideraba capaz a Noe de robarle a su esposa [cuervo] mientras este estuviera lejos. Por ende, Noe prefirió a la paloma por sobre el cuervo conspiratorio.  Esta leyenda nos trasmite la sabiduría de lo que esta oculto y lo  evidente frente al instinto, y que no siempre es lo correcto. 

Los limites o miedos en astrología son hallados en los puntos donde suceden los eclipses [llamados védicamente Rahu y Ketu] ya que, la Luna y el Sol representan las energías yoicas más vitales: Sol-personificación-ideal, Luna-animosidad-real; al momento de verse  oscurecidas [por el eclipse]  esto hiere al hombre en el plano más sutil de su consciencia, evitando que se sienta integrado o conectado a los ámbitos que rigen las casas de los nodos (allí vemos limitaciones).


LUNACIONES

El ángel de la expiación es un ángel que visita al hombre para hacerlo expiar "conscientemente"; en este proceso pueden haber grandes terrores nocturnos, pesadillas, crisis emocionales, problemas en el desarrollo de proyectos o trabajos, y la visita de sombras al entorno de la persona que necesita ser purificada por el Creador; aunque también se da el caso de mediúm empáticos que absorberán la situación de quien expía: viviendo una experiencia semejante. Asimismo, cada que hay un novilunio este ángel puede bajar al mundo creando juicios contra toda persona... Es decir, de acuerdo con ciertos ciclos lunares se le permite descender sobre la tierra, pero en otras ocasiones expía independientemente de las lunaciones, construyéndose dos sendas de conexión hacia él: la expiación y la enmienda.

En primer lugar, si bajase el ángel para hacernos expiar nosotros somos a quienes él busca corregir, y si descendiera por la energía del novilunio, nosotros seriamos quienes buscamos la corrección sistemática del orden de nuestro propio universo, adquiriéndose  paralelamente un sentido de enmienda estética, moral, intelectual, espiritual y hasta emocional; pero cuando son los novilunios y los eclipses signos regentes de planetas fuertes como Marte, Júpiter, Neptuno y Plutón, será muy evidente el desprendimiento de la sombra interna al exterior, provocándose guerras, conflictos civiles, desastres naturales, desarmonías familiares ya que, la Luna se vincula al control estacional, la percepción tiempo-espacio, siendo los accidentes naturales y humanos los más compatibles a dicho aspecto astral; entendiéndose aquello como un encuentro con lo inaceptable, crímenes pasionales o el abandono de la verdad.

Sin embargo, si la Luna negra se mantiene en signos débiles - y, por débil me refiero a que no se expandirá a ningún colectivo- es más común que el sentido de enmienda que nacerá en nosotros cobre la obligación de enseñarnos las sombras y abismos de nuestro universo personal; que, en otras palabras, gracias a las lunas negras entramos a la consciencia expiatoria buscando erradicar el mundo en el que vivimos (auto-corrección) - como supracitado esta. 




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